Os invito a celebrar la Navidad en este blog de la manera que sabemos: charlando. En este caso, hablando sobre el nacimiento de Jesús, llamado el Cristo o el Mesías, un acontecimiento importante no sólo desde el punto de vista religioso, sino también histórico, pues su pensamiento y su doctrina es uno de los substratos en que se asienta nuestra identidad cultural, nuestra manera de ver y percibir y entender el mundo.
I. En primer lugar, cederemos la palabra a los dos evangelistas que nos contaron cómo sucedió todo. El primero es san Lucas, que nos cuenta el viaje de la sagrada Familia desde Nazaret (Galilea) a Belén (Judea), el nacimiento y la adoración de los pastores.
Lucas, 2.
1 Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. 2 Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. 3 Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. 4 Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, 5 para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. 6 Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, 7 y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. 8 Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. 9 Se les presentó el Ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. 10 El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: 11 os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; 12 y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.» 13 Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: 14 «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.» 15 Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.» 16 Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. 17 Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño; 18 y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. 19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. 20 Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
El segundo que habla sobre este acontecimiento es san Mateo, que nos cuenta la adoración de los Reyes Magos y la matanza de los Inocentes.
Mateo, 2.
1 Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén,2 diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.» 3 En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. 4 Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. 5 Ellos le dijeron: «En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta: 6 " Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel.» 7 Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. 8 Después, enviándolos a Belén, les dijo: «Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle.» 9 Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. 10 Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. 11 Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. 12 Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino. 13 Después que ellos se retiraron, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.» 14 El se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; 15 y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: "De Egipto llamé a mi hijo." 16 Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos.
(Adoración de los Reyes. Van der Goes)
II. Uno y otro texto son dos secuencias complementarias, a modo de relato perspectivista, del acontecimiento de la Navidad que, por otra parte, cada año, en el solsticio de invierno, nos apresuramos a reconstruir con alegría en nuestras casas, plazas e iglesias, montando belenes, creando paisajes, sumando personajes, animales y anécdotas al relato primigenio y escueto de los evangelistas. Sirva como muestra humilde este Belén:
III. Y bien: os invito a reconstruir esta historia milenaria. Elegid el personaje (o animal) que más os guste y contad brevemente en los comentarios, desde ese punto de vista, la historia de esta Natividad. Cada uno de vuestros comentarios será una trocito de historia y con la suma de todos recrearemos la historia total de lo ocurrido en Belén el año cero (o el cuatro - que parece que también hay que reconstruir las fechas del calendario... - )
¡Feliz Navidad! ¡Felices fiestas! ¡Feliz Belén! ¡Feliz historia...!
III. Y bien: os invito a reconstruir esta historia milenaria. Elegid el personaje (o animal) que más os guste y contad brevemente en los comentarios, desde ese punto de vista, la historia de esta Natividad. Cada uno de vuestros comentarios será una trocito de historia y con la suma de todos recrearemos la historia total de lo ocurrido en Belén el año cero (o el cuatro - que parece que también hay que reconstruir las fechas del calendario... - )
¡Feliz Navidad! ¡Felices fiestas! ¡Feliz Belén! ¡Feliz historia...!

