Punto de encuentro para todos los que quieran contar historias, opiniones, vivencias... Mandad vuestros escritos al correo de contacto con vuestro nombre y apellidos o participad en los comentarios. Aquí encontraréis también fuentes de información, herramientas muy útiles para estar al día, conocer lo que nos rodea y construir opinión crítica.
Azorín. Comentario de texto.
-
Azorín (1873-1967) es uno de los autores más olvidados de la Generación del
98. Tal vez la evolución de sus ideas políticas, desde un anarquismo
juvenil ...
Welcome (2009). Philippe Lioret
-
Retrata el drama de los inmigrantes que, intentando alcanzar el Reino
Unido, quedan atrapados en Calais. El largometraje se estrenó el 7 de
febrero de 20...
El jurado del concurso literario del IES "Guadalpín", compuesto por los profesores del Departamento de Lengua, ha concedido el primer premio de poesía del nivel de Bachillerato al alumno del grupo BT2, Marvin Farias, por su poema "Ya no quedan liras", que damos a la luz en este rincón de charlatanes (?).
"Ya no quedan liras
las he tirado todas
las he olvidado con la misma facilidad
que se vive
donde vivir no significa nada más
que la subsistencia
en el mundo superficial
en mi mundo superficial
que gira alrededor de tu respirar.
Yo sigo soñando despierto
en este mundo
de sexo crudo y alcohol seco
mientras no esté el tuyo.
Y es que ya no queda nada
olvídate de todo
tenemos un mundo por delante
nuestro mundo
porque este ya no nos sirve.
Sigo caminando entre esta inmensa multitud
a falta de un camino, de tu camino
pero que sea de mí lo que tú quieras."
Los otros premiados han sido Sonia Montes Cañibano (3ºC) por su poema "Otro romance anónimo, pero especial" y Ángeles Pérez Medina (1ºB) por su cuento "Detrás de la puerta". Se ha concedido una mención especial al poema "El poeta", de Lidia Vivas García (BH2C).
Enhorabuena a todos y ojalá que este reconocimiento les sirva de estímulo para seguir 'batallando' con las palabras, para sacar lo mejor de ellas (que será también lo mejor que todos llevamos dentro).
Y nuestro agradecimiento al AMPA, sin cuya generosa dotación, el concurso no podría existir.
El pasado día 16 esta niña pakistaní de catorce años sufrió un atentado terrorista de parte de los talibanes de su país. Ellos dicen que merece morir por ser una 'espía' de occidente, amiga de Obama y no repetar a los muyaidines (no sé cómo se escribe esta palabra, pero ni falta que hace porque es una palabra 'fea'). La violencia es injustificable, venga de donde venga; el terrorismo, como una de las manifestaciones de la violencia, es injustificable; pero cuando además se ejerce sobre la infancia, sobre las personas más indefensas, no tiene nombre.
Hoy nos dicen, desde el hospital inglés en el que quedó ingresada, que Malala se recupera de su gravedad. Recibió una herida de bala que le cruzó el rostro en trayectoria descendente desde el ojo izquierdo hasta el hombro; cinco centímetros le salvaron la vida.
Instalado en la esperanza que supone recibir estas buenas noticias, he querido traer a este rincón silencioso de charlatanes la historia actual de una niña de catorce años para dejar constancia de mi admiración por ella, por la lucha de esta niña contra unos hombres que quieren imponer ideas torcidas (y 'picudas', siguiendo a Ganivet) sobre la religión, sobre el papel de la mujer en sus vidas, sobre la educación. Su manera de denunciar es escribiendo. Al parecer, desde los once años, Malala escribe en esos cuadernos que le quieren negar los talibanes su protesta contra unos padres, hermanos, abuelos... que quieren negar el derecho a la escuela a sus hijas, a sus hermanas, a sus nietas... y que, para obligarlas a sus mandatos injustos, son capaces incluso de asesinarlas. Es muy acertada la comparación con Ana Frank: su palabra da testimonio de una sociedad enferma, como en su día lo hizo aquella niña judía, víctima en el ojo del huracán de una Europa poseída por un terrible fantasma.
Afortunadamente, Malala no está sola.
"[...]
Mo Yan es una víctima de la Revolución Cultural China y esas son
palabras importantes. Nació en una familia rural del norte del país,
pasó hambre y sufrió el destino elegido por el Partido Comunista para él
y para millones de campesinos. Dejó de estudiar, fue trasladado al sur y
entró en el Ejército Popular de Liberación, donde empezó a escribir en
los primeros años 80. La censura fue intransigente con él en los
primeros momentos, hasta que el Partido empezó a levantar la mano. Sus
novelas, en una parte sustancial, toman como tema ese momento histórico,
el retrato de la vida en aquella China destrozada por los políticos comunistas.
[...]
Un Kafka chino, dice una caracterización bastante recurrente, en referencia ala claustrofobia de sus relatos. Sin embargo, Ángel Fermoselle, el editor que más ha apostado por Mo Yan en el mercado español (Editorial Kaila), tiene otra referencia: "Hay mucho de Gabriel García Márquez, a pesar de los miles de kilómetros que los separan. Está el realismo y está la magia y no a un nivel menor que en Gabo".
Fermoselle dice que no puede elegir un "libro bueno" entre los de 'su nobel'. "Todos los son". Pero si tiene que elegir uno como el más querido, se acuerda de 'Grandes pechos, amplias caderas', (Ver entrevista) que narra la vida de Shangguan Lu, una mujer maltratada por su familia política por no 'ser capaz' de engendrar un varón.
Antes, la primera noticia que tuvieron los lectores españoles de Mo Yan llegó a finales de los años 80, cuando la película 'Sorgo rojo' de Zhang Yimou (1987) adaptó otro relato suyo sobre una chica obligada a casarse con un anciano enfermo de lepra.
Esta misma mañana, el nuevo Nobel ya ha tenido la ocasión de agradecer el fallo. Según la agencia Dpa, el escritor chino se siente "tremendamente feliz y asustado" por el premio. El escritor se enteró de la noticia en su pueblo natal, Gaomi, en la provincia oriental china de Shandong. Normalmente reside en Pekín, pero se trasladó a Gaomi para pasar un par de semanas con su padre.
[...]"
"El
sol del mediodía calentaba con fuerza y el aire polvoriento transportaba el
hedor del ajo podrido después de un prolongado periodo de sequía. Una bandada
de cuervos de color índigo atravesaba cansinamente el cielo, proyectando una
sombría cuña sobre el suelo. No hubo tiempo para trenzar el ajo, que se
amontonaba desordenadamente sobre la tierra, y emitía una insoportable fetidez
en su proceso de cocción bajo el sol. Gao Yang, cuyas cejas se inclinaban hacia
abajo en los extremos, se sentaba en cuclillas junto a la mesa, sujetando un tazón
de caldo de ajo y conteniendo las náuseas que procedían de su estómago. Aquella
apremiante llamada había atravesado el hueco de la puerta justo cuando estaba a
punto de tomar un sorbo del caldo.
Reconoció
la voz del jefe de la aldea, Gao Jinjiao. Gritó una respuesta mientras soltaba
apresuradamente el tazón y se dirigió a la puerta.
—¿Eres
tú, Tío Jinjiao? Pasa.
Ahora
la voz sonó más amable:
—Gao
Yang, sal aquí un momento. Tengo que hablarte de algo.
Sabiendo
las consecuencias que acarrearía menospreciar al jefe de la aldea, Gao Yang se
volvió hacia su hija ciega de ocho años, que se sentaba impertérrita a la mesa
como si fuera una oscura estatua, con sus hermosos de invidentes ojos negros
abiertos de par en par.
—No
toques nada, Xinghua, porque te puedes quemar.
La tierra recalentada le quemaba las plantas de
los pies y el intenso calor hacía que le llorasen los ojos. Mientras el sol
golpeaba su espalda desnuda, se quitó un poco de suciedad del pecho. Escuchó el
llanto de su recién nacido en el kang, una tarima de ladrillo que servía como
lecho familiar, y le pareció que su mujer murmuraba algo. Por fin había tenido un
varón y ese pensamiento le reconfortaba. La brisa del sudoeste le trajo la
fragancia del mijo recién brotado, y eso le recordó que se acercaba la temporada
de la cosecha. De repente, su corazón se encogió y un escalofrío recorrió su
espalda. Deseaba desesperadamente dejar de caminar, pero sus piernas seguían impulsándole,
mientras el repugnante hedor de los tallos y las cabezas de ajo le hacía llorar
los ojos. Levantó su brazo desnudo para frotárselos, seguro de no estar
llorando."
Las tardías e irregulares lluvias, seguidas de plagas de aves y
langostas entre otras, han provocado una grave disminución de las
cosechas y la escasez de pastos. La producción de cereales en los cinco
países de la región se ha reducido un cuarto con respecto al año pasado y
es muy inferior a la media de los últimos cinco años. En Mauritania y
Chad, los agricultores apenas han conseguido producir la mitad de lo
obtenido el pasado año. Aunque existen reservas a nivel nacional, éstas
distan mucho de contener la cantidad de cereales necesaria para suplir
el déficit.
Incluso si el suministro a los mercados fuera
suficiente, los precios de los principales cereales están entre un 10% y
un 40% por encima de los precios habituales. En el Sahel, donde la
mayoría de las personas compran su comida, las familias más vulnerables
llegan a destinar el 80% de su presupuesto a la compra de alimentos. Por si esto no fuera suficiente, el dinero
que algunas familias recibían de familiares que se habían desplazado a
Libia y Costa de Marfil para trabajar también se ha evaporado debido a
los conflictos en dichos países. (Datos tomados de IntermonOxfam)
¿Quién especula con el precio de las semillas de los cereales y se está beneficiando a costa del hambre de millones de personas? ¿Quién se atrevería a denunciarlo, a poner no ya un nombre, sino un rostro a esos especuladores? Solo así, atajando la especulación, haciendo justicia real, se empezará a resolver realmente el problema de la hambruna, no solo en África, sino en cualquier punto de este planeta azul, tan hermoso si no fuera por la presencia en él de animales tan miserables como algunos ejemplares de homo sapiens.
Dicen que el último twitter de Carlos Fuentes fue este: "Debe haber algo más allá de la masacre y la barbarie, para sustentar la
existencia del género humano y todos debemos participar en su busca". No importa si es cierto o no; define, en la breve medida de un twit, una parte de lo que fue su manera de pensar y actuar, su manera comprometida de entender la literatura.
Este vídeo nos invita a pasar un día con Carlos Fuentes.
Una manera como otra cualquiera - la lectura, por ejemplo - de seguir disfrutando de su compañía.
Llega ya septiembre
-
El campo necesita ya adentrarse en el otoño después de un verano tan
caluroso. Queda aún: cada vez los calores son más duros y largos. Desde
donde est...
¡Hasta siempre!
-
A punto de «desaparecer», cuando nos pase la IA por encima… Hoy es 8 de
enero de 2026. Tal día como hoy hace 18 años nacía la bitácora que
bautizamos como ...
Mapa del Bosque Antiguo
-
«Si quiere que sus hijos sean brillantes, léales cuentos de hadas. Si
quiere que sean aún más brillantes, léales aún más cuentos de hadas» Albert
Einstein
...
¡CREA! --- Román Belmonte & Sergio Arranz
-
Volvemos a la carga con nueva reseña de jueves y esta vez lo hago con un
libro que muestra una situación de la que estoy segurísimo que muchas de
las pers...
Los Futbolísimos, el fenómeno
-
Los Futbolísimos, las novelas de fútbol y misterio de Roberto Santiago, son
uno de los fenómenos editoriales más importantes de los últimos años. Tiene
m...
LOS GIRASOLES CIEGOS
-
. Casi todo resulta sorprendente en este libro que la editorial Anagrama
publicó en enero de 2004. Su autor, Alberto Méndez, tenía 63 años cuando ve
public...
LA PIEL DORADA
-
"Si alguien me preguntase quién es Inés, no dudaría en la respuesta. Ella
es el arte. Arte en cada uno de sus movimientos, en cada uno de sus gestos,
en c...
The Top Five Regrets of the Dying, Bronnie Ware
-
*Los cinco grandes arrepentimientos de los moribundos*
1- *Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y
no lo que los otros espe...
REDIRECCIONAR BLOG
-
OS COMUNICO QUE HE TENIDO PROBLEMAS AL INTENTAR PUBLICAR EN ESTE BLOG, Y HE
CREADO OTRO NUEVO:
alestedelcanal.blogspot.com
OS ESPERO ALLÍ.
SIEMPR...
No me he ido del todo
-
Hace dos años, por motivos diversos, que tenían que ver fundamentalmente
con la tensión que me generaba la publicación de las entradas y la
intensidad emo...
EN / 19 ALCORNOCALES: El bosque antiguo
-
Es el bosque primigenio, la foresta antigua, primitiva. Se remonta su
memoria allende el tiempo inmemorial de la Era Cenozoica, cuando aún el
mediterráneo ...
Seis sospechosos, de Vikas Swarup
-
Me he divertido con esta segunda novela de Vikas Swarup, Seis sospechosos,
muy bien escrita, con una trama muy bien atada y con mucho sentido del
humor; si...
5 años, 5 meses: hora de partir
-
Está decidido, Roderico y yo nos vamos del aljibe, es hora de partir. Creo
que me quedé más de lo debido por simple necedad, o por hambre de
inmovilidad....